Relieves de las mesas de Tudmir: Dorada del Mar Menor a la sal

Dorada a la sal. cantonioluis

La dorada (Sparus aurata) es uno de los pescados más consumidos en la gastronomía española, expandiéndose su distribución geográfica desde los mares Mediterráneo y Cantábrico hasta el Océano Atlántico. Dentro del área de distribución de este pez teleósteo se encuentra el Mar Menor, siendo esta una de sus especies más capturadas para delicia de paisanos y turistas. Y es que no es para menos, la salinidad de sus aguas concede a sus doradas unas carnes más sabrosas que tienen gran éxito en los mercados y lonjas de países como Italia y Francia.

Este producto pescado en el Mar Menor con diferentes artes menores como la encañizada, ha sido durante siglos preparado por pescadores para su propio disfrute en tierra y mar. Tradiciones en su consumo que han pasado con el paso del tiempo de familias de pescadores a la carta de bares y restaurantes de nuestra tierra.

El plato que recogemos en esta ocasión, dada la sencillez de su preparación, está presente en otros puntos de la Península Ibérica donde se emplean esta y otras especies. Algo que también sucede en nuestras costas, como es el caso de sustituir la dorada por el mújol en San Pedro del Pinatar en la elaboración de esta genial y sencilla receta.

Aquí recogemos un plato muy consolidado en los diferentes bares y restaurantes del entorno del Mar Menor en particular, y de la cocina murciana en general. Una receta que, dentro de su sencillez, consigue combinar con suma maestría tres productos de gran raigambre murciana: uno de los pescados más frecuentes en sus costas, su cítrico por antonomasia y su sazonador por excelencia. Todo para aportar a nuestros paladares el sabor más fresco y salado de nuestros mares.

 Ingredientes para 2 personas:

2 doradas

1 limón

1 kilo de sal gorda

Preparación:

Mientras precalentamos el horno a 200 grados, vamos limpiando las doradas con un poquico de agua. A continuación cogemos una llanda y cubrimos todo el fondo con sal. Colocamos las doradas encima y echamos más sal hasta que los pescados estén completamente cubiertos. Metemos la llanda en el horno durante unos 20 minutos hasta que veamos que la sal ha hecho costra. Sacamos del horno, quitamos la costra de sal y servimos el pescado. Recomendamos tomarlo con un buen chorrico de limón.

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